Tendencias
Cambios para el control de emisiones
Jueves 24 de Septiembre de 2009
Texto Rubén Bustos Carlos
En los últimos años, los cambios más importantes ocurridos en los motores a diesel para cumplir las exigentes normas ambientales impuestas se pueden resumir en tres: incorporación de turbocargadores, sistemas de postenfriamiento y electrónica. Para recientemente, dar paso a las tecnologías de recirculación de gases de escape (EGR) y reducción catalítica selectiva (SCR) en combinación con Ad Blue.
Para el director de posventa de la división autobuses de Volvo en México, Hugo Gallo, los cambios ocurridos entre 1998 y 2007 permiten a los motores proporcionar un mejor control en las emisiones de la combustión y cumplir con las normas impuestas por las autoridades regulatorias tanto en los Estados Unidos como en México “independientemente del tipo de combustible” que se utilice.
“En la década de los 90 los motores a diesel contaban con un control absolutamente mecánico; sin embargo, cuando se empezaron a controlar, cuidar y establecer los valores mínimos de emisiones fue necesario desarrollar otro tipo de tecnologías”. Así, en la búsqueda de aumentar la eficiencia de la combustión lo primero que se utilizó fue un turbocargador que beneficiara la eficiencia de la combustión, posteriormente se incorporó el postenfriador.
“Los siguientes cambios tuvieron que ver con el desarrollo de la electrónica donde ya se pudo ver un sistema de inyección con una dosificación más precisa de la mezcla, adaptable a las condiciones de operación del vehículo en ese momento, en este caso se puede tener una graduación diferente en el mismo vehículo, dependiendo del uso que se dé en el momento, lo cual con métodos mecánicos era imposible”.
Con estos cambios los motores se han sofisticado para lograr un mejor control de las emisiones y de la combustión, que definitivamente requiere de mejores sistemas, más electrónica y otros componentes. Como ejemplo, la tolerancia de fabricación de las fuentes de poder se tuvo que reducir lo que requiere un proceso de manufactura más preciso, con un mayor costo como consecuencia más complejo y con más periféricos relacionados con las emisiones.
Hugo Gallo, reconoció que para cumplir con los niveles de emisiones requeridos, sin particularizar, a quienes deben cumplir con Euro IV les ha afectará de alguna manera el incremento en el precio de las unidades que podría oscilar entre cinco mil y 11 mil dólares.

