Un estudio sobre movilidad vial presentado por Geotab Inc, reveló cómo se transformó la circulación en las sedes mexicanas durante las jornadas futbolísticas. Los datos recopilados muestran que la mayoría de las personas y los camiones de reparto prefirieron detener sus traslados durante los juegos para ver el partido, pero una vez que se terminaron, salieron a las calles para regresar a sus actividades.
A diferencia de las ciudades sede en Estados Unidos y Canadá, donde el impacto del tráfico suele focalizarse únicamente alrededor de los recintos mientras la rutina del resto de la metrópoli continúa, en México la afición y las medidas institucionales pausaron la movilidad a escala metropolitana. Este comportamiento único de la población explica además el ajuste en la tabla de movilidad, donde la Ciudad de México pasó de la 3.ª a la 14.ª posición en el ranking de resiliencia.
Aulas vacías, reuniones y festejos: el impacto en cada ciudad
- Ciudad de México (Estadio Ciudad de México): La adopción del trabajo a distancia y la pausa escolar, sumadas al fervor de reunirse en casas o restaurantes, provocaron la caída de tráfico más drástica del país a la hora del partido, con un volumen 45.0% menor a lo habitual. Esto permitió que los vehículos en circulación avanzaran un 32.7% más rápido. No obstante, al concluir los 90 minutos, el flujo retornó a su nivel normal (+3.2%) y los frenados de emergencia subieron un 24.5%, impulsados por el reinicio de actividades y las caravanas de aficionados hacia puntos icónicos de festejo como el Ángel de la Independencia y Paseo de la Reforma.
- Guadalajara (Estadio Guadalajara): El tráfico disminuyó un 30.2% durante el partido debido al freno en la rutina laboral y escolar. Sin embargo, apenas sonó el silbatazo final, la movilidad se reactivó rápidamente hacia zonas de celebración como La Minerva, provocando un repunte del 17.3% en el volumen vehicular y un disparo del 62.6% en maniobras de frenado brusco por la congestión repentina.
- Monterrey (Estadio Monterrey): Aunque la ciudad absorbió un ligero aumento de flujo (+6.1%) durante los partidos con velocidades estables (+1.0%), la mayor carga de traslados hacia sitios de festejo y reunión como la Macroplaza se acumuló para la etapa posterior a los juegos, elevando el tráfico un 27.9% al finalizar.
«El fervor y la pasión por celebrar el fútbol en México fueron verdaderamente notables, haciendo que el cambio de ritmo en las ciudades sede se hiciera notar de forma contundente en las calles. Es por ello que conocer y entender estos cambios de movilidad a ciencia cierta resulta clave para diseñar estrategias que mejoren la fluidez vial, optimicen los traslados y fortalezcan la logística comercial ante eventos de gran escala en el país», concluyó Jonnathan Solis, Director de Nuevos Negocios para LATAM en Geotab.
Metodología y procesamiento de datos
Mediante el procesamiento de información de vehículos comerciales proporcionada por Altitude by Geotab, la firma evaluó la reacción de las calles ante la presión de eventos masivos, midiendo los embotellamientos, el tiempo con el motor parado, la seguridad y la velocidad de recuperación de las avenidas. Esta dinámica inédita llevó a Geotab a evolucionar su modelo de análisis, pasando de una simulación inicial de capacidad vial a la integración de datos telemáticos reales en tiempo real a través de su nueva metodología ponderada por resiliencia. Al medir la conducta real de los conductores, la plataforma identificó que la fluidez inicial durante los partidos no se debió a la capacidad de la infraestructura (como el Anillo Periférico), sino a este freno generalizado de actividades. Por ello, el reajuste en la lista refleja una medición más precisa del comportamiento social en vivo y no significa que el tráfico habitual de la capital haya empeorado.




