Camiones

ISUZU comparte las claves de Japón para la renovación de flotas

Constantino Vázquez, Gerente de Desarrollo de Distribuidores y Relaciones Institucionales de ISUZU Motors de México, compartió las mejores prácticas de Japón para optimizar la gestión, renovación y desempeño de las flotas de transporte de carga.

En el pasado Foro Nacional del Transporte de Mercancías de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), ISUZU Motors de México presentó una guía estratégica basada en el modelo japonés de administración y renovación de flotas, con el objetivo de compartir herramientas para elevar la competitividad, seguridad y sostenibilidad del transporte de carga en México.

A través de la ponencia “Mejores prácticas para la renovación del transporte de carga en Japón”, Constantino Vázquez, Gerente de Desarrollo de Concesionarios y Relaciones Institucionales de ISUZU Motors de México, destacó que la renovación de unidades debe responder a un análisis sistemático de datos, costos y desempeño, en lugar de basarse únicamente en la antigüedad del vehículo.

“Renovar una flota no es un gasto periódico ni una decisión basada únicamente en los años de uso del camión, sino una decisión estratégica de negocio. La experiencia en Japón nos muestra que cuando se evalúan correctamente variables como el TCO, la estandarización y el mantenimiento predictivo, las empresas logran reducir costos imprevistos, asegurar la disponibilidad operativa y cuidar a sus conductores”, señaló Constantino Vázquez.

Como parte de la presentación, Vázquez expuso diez prácticas utilizadas como referencia en Japón para fortalecer la eficiencia operativa y mantener la confiabilidad de las unidades:

  1. Renovación basada en el TCO: Evaluar todos los costos asociados (combustible, mantenimiento, reparaciones, tiempo fuera de servicio y valor de reventa) para reemplazar la unidad cuando el costo de mantenerla supere el beneficio económico de conservarla.
  2. Ciclos de renovación definidos: Establecer periodos de sustitución antes de que disminuya la confiabilidad: de 5 a 8 años para camiones ligeros, de 7 a 10 años para medianos, de 8 a 12 años para camiones pesados y cerca de 1 millón de kilómetros para tractocamiones de larga distancia.
  3. Mantenimiento predictivo: Utilizar telemetría e información en tiempo real (rendimiento de motor, desgaste de frenos, estado de neumáticos, regeneración del Filtro de Partículas Diésel y conducta del conductor) para tomar decisiones informadas y evitar fallas imprevistas.
  4. Considerar costos por envejecimiento: Anticiparse a los incrementos en inspecciones técnicas y reparaciones mayores requeridas para cumplir con normativas de seguridad y emisiones.
  5. Estandarización de la flota: Reducir la variedad de modelos y motores para compartir inventarios de refacciones, capacitar al personal en menos variantes y disminuir los tiempos en taller.
  6. Maximización del valor de reventa: Identificar el momento adecuado para vender las unidades, preservando su valor comercial antes de que requieran reparaciones mayores o presenten un deterioro significativo.
  7. Incorporación de tecnología de seguridad: Considerar sistemas como Frenado Autónomo de Emergencia (AEB), Alerta de Cambio de Carril (LDW), Monitoreo del Conductor (DMS) y Control Electrónico de Estabilidad (ESC) para reducir riesgos y proteger a los operadores.
  8. Alineación con objetivos ambientales y criterios ESG: Acelerar la adopción de tecnologías limpias y de bajas emisiones de CO₂ para cumplir con exigencias normativas y metas de sostenibilidad corporativa.
  9. Revisiones anuales continuas: Clasificar periódicamente cada vehículo dentro de tres decisiones operativas: mantener, reacondicionar o reemplazar.
  10. Vinculación con la estrategia del negocio: Tomar las decisiones de renovación considerando la rentabilidad, la satisfacción del cliente y los objetivos de crecimiento de la empresa a mediano y largo plazo.

Asimismo, la marca resaltó una metodología cuantitativa de evaluación anual basada en cinco dimensiones clave (100 puntos en total):

  • Costo del Ciclo de Vida (30%): Adquisición, consumo de combustible, mantenimiento y costo de fin de vida útil.
  • Confiabilidad y Disponibilidad (25%): Historial de fallas, tiempo fuera de servicio e intervalos de servicio.
  • Seguridad (20%): Equipamiento de seguridad activa/pasiva, historial de incidentes y cumplimiento normativo.
  • Desempeño Ambiental (15%): Emisiones contaminantes, eficiencia de combustible y normativas ambientales.
  • Valor Residual (10%): Estimación del valor de reventa o recuperación al final del ciclo.

La propuesta presentada por ISUZU plantea así una visión de la renovación vehicular que va más allá de la antigüedad de las unidades, al incorporar variables financieras, operativas, de seguridad y ambientales para determinar cuándo mantener, reacondicionar o sustituir un vehículo.

Con esta propuesta, ISUZU Motors de México refrenda su compromiso de mantenerse cerca de los transportistas mexicanos, brindándoles herramientas conceptuales y operativas para construir flotas más competitivas, seguras y sostenibles.

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