El robo de carga en México no se comporta de manera uniforme, cada corredor cuenta una historia distinta. Detrás de cada punto porcentual hay una decisión concreta, qué ruta tomar, a qué hora salir, cuánta cobertura contratar. El Bajío es hoy una de las regiones donde más se concentra ese riesgo. Los datos de enero a julio de 2026 de Overhaul, firma global especializada en inteligencia de riesgo y visibilidad de la cadena de suministro, permiten identificar con detalle en qué estados, sobre qué vías y sobre qué mercancía se acumula. .
El peso del Bajío en el total nacional pasó del 25% en enero-julio de 2025 al 31% en el mismo periodo de 2026. Este aumento de seis puntos porcentuales es una tendencia que se sostiene; y para una empresa con operaciones en el corredor, ese avance no es un dato de reporte, sino una exposición que quizá no estaba contemplada cuando se planeó el año.
El mapa interno
El riesgo no se reparte de forma uniforme dentro de la región. Guanajuato (30%), Michoacán (27%) y Jalisco (24%) concentran el 61% de los eventos del Bajío, y Querétaro aporta otro 12%. El resto de las entidades registra participaciones menores. La lectura práctica es que la mayor parte de la exposición regional se concentra en un puñado de tramos y no en toda la geografía por igual.
Si el mapa estatal indica la zona, las vías precisan el tramo. En el Bajío, la MEX-45D encabeza las carreteras de mayor riesgo, con el 13% de los robos, seguida de la MEX-15D (9%) y la MEX-57/D (8%).
San Luis Potosí, el foco que crece más rápido
La MEX-57/D merece una lectura aparte, porque es el eje que comunica al Bajío con San Luis Potosí, una de las entidades que Overhaul ubica entre las de mayor incremento de robos a nivel nacional en el periodo. Esa combinación, una carretera ya señalada dentro del Bajío y un estado en ascenso, convierte al corredor en un punto de atención particular: lo relevante no es solo el volumen de robos que registra, sino la dirección en la que se mueve.
Las autopartes pesan más en el Bajío
Si bien los alimentos y bebidas siguen siendo la categoría más afectada de la región, con el 30.4% de los eventos. La diferencia regional está en el segundo lugar: la categoría de Automóviles y Partes alcanza el 16.0% en el Bajío, una proporción notablemente mayor a la que se registra a escala nacional. Es un rasgo propio de un corredor con una fuerte actividad manufacturera y logística, donde las refacciones y los componentes se transportan en grandes cantidades.
Del dato regional a la ruta concreta
El Bajío desmiente la idea de un riesgo disperso: se concentra en tres estados, un puñado de carreteras, dos ventanas del día y un par de categorías de mercancía. Este es el detalle que un promedio nacional difumina y la razón por la que conviene analizar la región por separado.
Frente a este mapa, la decisión se vuelve tangible: qué ruta seguir, a qué hora salir y con qué cobertura, según el tramo que recorre cada embarque. En un corredor que ganó seis puntos en siete meses, donde vías como la MEX-57D hacia San Luis Potosí empiezan a figurar, este mapa permite decidir la ruta antes de salir a la carretera y no después de que se produzca un incidente.




